Baños Turcos

Hacer una “inmersión” en nubes de vapor caliente es ideal para purificar la piel del cuerpo y eliminar, a través de la epidermis, suciedad y toxinas.

¿Por qué es bueno? Al dilatar los poros de la piel, el vapor permite una limpieza profunda y duradera que deja la epidermis lisa y aterciopelada. El flujo del vapor caliente y húmedo contribuye, además, a combatir los problemas de las vías respiratorias: garganta, nariz y bronquios que  son sometidos a efectos muy beneficiosos. Por otro lado, desarrolla un efecto calmante sobre el sistema nervioso porque permite una total relajación.
A través de los baños de vapor puede lograr además:
• Mejor calidad de vida.
• Estado físico y psíquico armónico.
• Distensión total de los músculos.

• Aliviar el estrés.

Son terapias altamente desintoxicantes y depuradoras muy reconfortantes para la piel.

• Ayuda en casos de acné: gracias al vapor los poros se dilatan lo cual favorece que se produzca una limpieza profunda, dejando la piel muy suave
• Son ideales para eliminar toxinas: el vapor caliente es una herramienta ideal para ayudarnos a eliminar las toxinas de nuestro cuerpo, a través de la piel.
• Limpieza de las vías respiratorias: en los baños de vapor, nuestras vías respiratorias, garganta, nariz, bronquios, reciben los efectos saludables del vapor caliente y húmedo.
• Tienen un efecto calmante: los baños de vapor producen un efecto muy relajante sobre el sistema nervioso.

RECOMENDACIONES PARA EL USO DEL TURCO

• Vapor: 15 minutos

• Ducha tibia: 1 minuto

• Ducha fría: 1 minuto

• Vapor: 15 minutos

• Ducha fría: 1 minuto