turcos

Baños Turcos

Este sistema es normalmente utilizado en un cuarto cerrado donde se llena de vapor y se acompaña de aromas de plantas medicinales.
Para depurar el cuerpo lo mejor es practicar el baño de vapor, llamado también baño turco, porque recupera los principios del “hammam”, la modalidad de origen turco practicada en Oriente desde el siglo XVIII.

Hacer una “inmersión” en nubes de vapor caliente es ideal para purificar la piel del cuerpo y eliminar, a través de la epidermis, suciedad y toxinas.

¿Por qué es bueno?. Al dilatar los poros de la piel, el vapor permite una limpieza profunda y duradera que deja la epidermis lisa y aterciopelada. El flujo del vapor caliente y húmedo contribuye, además, a combatir los problemas de las vías respiratorias: garganta, nariz y bronquios que  son sometidos a efectos muy beneficiosos. Por otro lado, desarrolla un efecto calmante sobre el sistema nervioso porque permite una total relajación.
A través de los baños de valor puede lograr:
• Mejor calidad de vida
• Estado físico y psíquico armónico
• Distensión total de los músculos

• Aliviar el estrés

 

Son terapias altamente desintoxicantes y depuradoras muy reconfortantes para la piel.

• Ayuda en casos de acné: gracias al vapor los poros de dilatan lo cual favorece que se produzca una limpieza profunda, dejando la piel muy suave
• Son ideales para eliminar toxinas: el vapor caliente es una herramienta ideal para ayudarnos a eliminar las toxinas de nuestro cuerpo, a través de la piel.
• Limpieza de las vías respiratorias: en los baños de vapor, nuestras vías respiratorias, garganta, nariz, bronquios, reciben los efectos saludables del vapor caliente y húmedo.
• Tienen un efecto calmante: los baños de vapor producen un efecto muy relajante sobre el sistema nervioso.

RECOMENDACIONES PARA EL USO DEL TURCO

• Vapor: 15 minutos

• Ducha tibia: 1 minuto

• Ducha fría: 1 minuto

• Vapor: 15 minutos

• Ducha fría: 1 minuto